Descubrimientos – ‘Walkabout’ (1971)

0

test

Ninguna película ha explorado la vida de los aborígenes australianos como lo ha hecho Walkabout (Nicolas Roeg, 1971), una co-producción británico-australiana que narra el viaje de supervivencia de una adolescente y su hermano pequeño, los cuales son “abandonados” en el desierto por su padre (quien parece no estar muy motivado por la monótona vida que ha elegido).

Ellos –británicos- parecen muy civilizados (hablan inglés con un acento muy pijo) y viajan por la fauna australiana con una radio en la mano y con la idea de que encontrarán algún lugar habitado en las cercanías (hay que tener en cuenta, supongo, que si hubieran sido australianos ya se habrían dado cuenta que Australia es un país con extensas áreas inhabitadas). A mitad de camino harán amistad con otro adolescente, el cual lleva lagartijas colgando de su taparrabos (un aborigen) y quien les ayudará a sobrevivir en las “precarias” condiciones que les presenta la naturaleza.

 

Se trata de un descubrimiento impresionante. No sólo la película tiene una de las secuencias introductorias más impresionantes que jamás haya visto (sí sí, más impresionante que la famosa secuencia introductoria de Sed de mal – o por poner un ejemplo más reciente, Salvar al soldado Ryan) sino que además su fotografía es impoluta, su montaje recicla majestuosamente la herencia de Sergei Eisenstein (el famoso director soviético que dirigió El acorazado Potemkin) y es un canto a la naturaleza que presenta una crítica a la civilización impresionante… Ahora, los avisos en el siguiente párrafo.

 

Porque claro, la película impresiona, y es de las mejores en su estilo (teniendo en cuenta que hay muy pocas, eso sí); pero si uno no va preparado con la mentalidad experimental de los 60 y 70 te quedas bastante rallado y, para desiertos, uno acaba prefiriendo quedarse en el planeta Tatooine con Anakin Skywalker.

 

Pero aquí quería llegar yo: mientras La guerra de las galaxias nos cuenta historias de planetas exóticos llenas de seres que nos alejan de nuestra realidad cotidiana, Walkabout presenta (olvidando sus “rarezas”) una realidad bastante cercana gracias al “efecto bofetada”… ¿Qué es esto?

 

Bueno, es mi manera de entender el “montaje intelectual” utilizado en la cinta: en una secuencia se nos muestra al aborigen australiano cazando animales para alimentarse, lo que nos hace pensar “menuda salvajada”; acto seguido se nos muestra un jeep (no sabemos de dónde, pues no está geográficamente cerca del aborigen ni es necesario saberlo) y de éste un cazador con una escopeta no tiene ni que esconderse entre los arbustos para pegarle un tiro a un indefenso búfalo en medio de la sabana (nuestro cerebro vuelve a decir “menuda salvajada” y ¡plas!, bofetada: ¡aibá, si somos iguales!)

 

En fin, una película que no tiene desperdicio y que recomiendo encontréis cuanto antes.

 

No Comments Yet

Your Responses